
Santa Cruz es el barrio más bonito de Sevilla. Sus calles se convierten en estrechas de pronto, para luego sorpresivamente ensancharse sin motivo alguno. Pasear por aquí es un lujo. Puedes sentirte en medio de un silencio absoluto, o de pronto entre una multitud de gente que simplemente se puso a bailar en medio de la calle al son de una guitarra... Tiene también muchísimos bares de tapas, o restaurantes que extienden sus mesas en medio de la calle. Balcones y flores por todas partes, este barrio sevillano, entrada del Alcázar y la Catedral, es algo que se debe recorrer con calma andaluza y disfrutarlo con su mismo temple.